Concluye el curso “Innovación para el Desarrollo Sostenible y la Inclusión Social” impartido en la UAdeO

Ante jóvenes y docentes de la Facultad de Ciencias de la Tierra, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la Dra. Ma. Aurora Armienta Hernández, miembro de El Colegio de Sinaloa, disertó la conferencia: 25 años del monitoreo geoquímico del volcán Popocatépetl, el viernes 31 de enero, en el marco del ciclo de conferencias de los colegiados en los municipios.

La Dra. Armienta hizo una rápida revisión de los volcanes mexicanos cuya actividad tuvo ―y tienen en alguno de los casos— importantes repercusiones desde principios de siglo pasado hasta la actualidad, tomando en cuenta también los de finales del siglo XIX. El equipo que trabaja desde hace ya veinticinco años, estudiando las emisiones del volcán Popocatépetl, pertenece a la subdirección de Riesgos Geológicos de la CENAPRED, Centro Nacional de Prevención de Desastres.

La investigadora informó que el equipo con el que trabaja se ha dedicado a darle seguimiento, mediante monitoreo geoquímico a la actividad eruptiva del volcán Popocatépetl desde 1994; al estudiar los componentes químicos que contienen las cenizas volcánicas y, por consiguiente, las aguas subterráneas: “Por este tipo de actividad, cerca de medio millón de personas pudieran ser afectadas por diversos productos, como los gases, las cenizas, la emisión de fragmentos de roca, y diversos flujos”. Mostró a la audiencia un mapa donde se observan las zonas aledañas al volcán coloreadas en rojo, las de mayor peligro y va disminuyendo en zonas amarillo al bajar el peligro.

La investigadora puntualizó: “En el Instituto hemos realizado monitoreo de aguas de manantiales y lixiviados de las cenizas emitidas por este volcán, esto es toma de muestras, análisis químicos e interpretación de los resultados, los cuales, además de publicarse en revistas internacionales son informados, la evaluación de los mismos, al Centro Nacional de Prevención de Desastres”.

La Dra. Armienta Hernández hizo énfasis al señalar que, en un evento eruptivo, emisión y caída de cenizas, puede haber afectaciones tóxicas para las personas y los animales —principalmente el ganado vacuno— al ingerir agua contaminada con flúor, metales pesados —aluminio, cobre y arsénico—, así como la ingestión de alimentos contaminados. Se recomienda revisión de un especialista en casos de malestar gastrointestinal y poner en práctica acciones preventivas como las pruebas de laboratorio para determinar si existen elementos tóxicos y evitar las aguas superficiales para beber; asimismo, se recomienda observar la salud de los animales.