El secreto está en la perseverancia: Élmer Mendoza cierra presentación de libro No todos los besos son iguales

El escritor Élmer Mendoza —presidente de El Colegio de Sinaloa— cerró el ciclo de presentaciones del libro No todos los besos son iguales, este martes 17 de septiembre de 2019, en la ciudad de Culiacán. El evento fue realizado en la sala de conferencias del Centro de Estudios Continuos del Instituto Politécnico Nacional, en donde estuvieron presentes medios de comunicación y funcionarios del área cultural y educativa, amigos, así como admiradores. Cabe destacar que fue Georgina Martínez, periodista cultural, quien fungió como comentarista.

Al inicio de la presentación, Georgina Martínez dijo que a pesar de que este libro está basado en el cuento de la Bella Durmiente, es una novela irreverente ya que la protagonista es una chica poco convencional que no está esperando a que el príncipe la rescate sino más bien ella toma la iniciativa de continuar con su vida y comentó que: “En este despertar también tiene varios galanes interesantes de esos que te arrebatan el sentido y enamoran, hay muchas cosas interesantes, pero lo que más destacó en esta historia, es que aquí está plasmado ese Élmer que estamos acostumbrados a ver: ágil, nos muestra su lado travieso y que puede ser muy interesante para los jóvenes”, expresó.

Para la periodista cultural lo más sobresaliente que debe tener una novela es la trama con la que atrapa el autor, pues aseguró que: “Lo que más le agradezco a Élmer es que en este libro refleja sus raíces, ya que él siempre ha tenido un sentido de pertenencia sinaloense y se ve claramente en este libro, pues contiene personajes inventados con nombres que hacen referencia a los municipios de Sinaloa, así como los personajes de este cuento”.

En esta novela se ven desfilar los nombres de Mocorito, Guasave, Choix, Navolatura, así cada personaje evoca el paisaje sinaloense. En esta búsqueda de Elmer Mendoza aporta un poco del capital cultural del estado de Sinaloa.

Durante la presentación, Élmer Mendoza contestó a una serie de preguntas que la prensa y el público elaboraron para él, una de ellas fue ¿Cuánto tiempo le dedica a la escritura? A lo que respondió: “Yo cada libro que escribo lo hago como si fuera la primera vez. Me tomo 50 minutos diarios por las mañanas y no más; eso para evitar mis problemas de salud, sin embargo, esto no ha sido un obstáculo para cumplir mis metas, yo creo que el secreto está en la perseverancia”, anotó.

Con relación a esta novela dirigida a lectores jóvenes, y en una cierta ruptura con la novela negra, el mensaje concluyente de Elmer Mendoza fue que salirse del género negro le provoca una sensación de estar en la realidad, como si fuera un descanso mental de sus otros personajes, no obstante, él se mantendrá escribiendo historias policiacas, pero no descarta que vuelva a escribir otra novela tan hilarante como No todos los besos son iguales.

Mientras tanto, Rosy Aragón Okamura —artista plástica— señaló que al escritor lo conoce de bastante tiempo atrás y comentó que: “Es una dicha escuchar hablar de cómo surgen los personajes y que compartes tus experiencias profesionales, como el que acabo de oír que fuiste a la ONU a hablar sobre la historia y la cultura de Sinaloa”.

Posterior a esto, el presidente de El Colegio de Sinaloa firmó una serie de libros y convivió con los asistentes.