Diego Valadés analiza la película El voto es secreto, en el Ciclo de cine-debate

Como parte de la jornada de actividades del Ciclo de cine-debate 2018 y con el objetivo de crear un pensamiento crítico sobre la política en diversos sistemas electorales, el jueves 2 de agosto del año en curso, Diego Valadés, miembro de El Colegio de Sinaloa, en compañía de Alejandro Pelayo, también coordinador de este proyecto analizaron el filme El voto es secreto del director Raye Makhfi, evento que se realizó en la sede de El Colegio Nacional, en la ciudad de México.

Diego Valadés detalló que esta película se seleccionó considerando interesante el tema de la participación femenina iraní en el proceso electoral, ya que en algunos puntos del largometraje su contenido se relaciona indirectamente con la República Mexicana, “¿Qué relación tiene con México? Cuando es derrocado el sha Mohammad Reza Pahleví en 1979, él busca una ubicación doméstica para trasladarse con su familia a diferentes lugares del mundo: Egipto, Marruecos, para finalmente quedarse en Cuernavaca. Fue recibido por el entonces presidente José López Portillo. Surgen desde luego situaciones incómodas para México en relación con Irán, porque este país exigió que dicho personaje fuera deportado a su tierra de origen y así someterlo a la justicia”, precisó.

El reconocido jurista explicó que el sha al llegar a México padeció de cáncer por lo cual tuvo que tratarse fuera de la República, pero al querer regresar, su entrada fue denegada, “Lo que desencadenó una serie de eventos. Uno de los más conocidos se le denominó como La guerra de las galaxias, porque el gobierno americano comenzó a buscar hilos atómicos desde el espacio”, aclaró Valadés. En ese sentido dijo que “Al entrar al poder el Ayatolah Ruholah Jomeini (quien fue opositor del sha) establece una teocracia que puede considerarse parlamentaria, siendo una especie de hibridación, que le da a la mujer una serie de disposiciones legales, basadas además de una interpretación del Corán que les resultaba muy desfavorable”, aseguró.

El Dr. Valadés reveló que las partes claves de esa película era hacer una comedia, pero respetando los límites, tratando de cuidar la relación con las autoridades que todavía gobiernan Irán, quienes se rigen por un sistema político vertical. El colegiado concluyó diciendo que estos fenómenos políticos acontecidos en Irán, “cambiaron por completo las relaciones en el mundo de los energéticos, modificaron los patrones de consumo en Europa y generaron una nueva distribución de las áreas de influencia en Medio Oriente”.

En cuanto a la realización fílmica y el proceso creativo, Alejandro Pelayo, director general de la Cineteca Nacional, habló de que el cine iraní marcó una corriente en los años noventa a pesar de que unas décadas atrás no tenía popularidad en el resto del mundo. “Esta película solo se exhibió durante un festival de verano y solo se proyectó en unas cuantas salas de arte, por la censura que continúa existiendo en dicho país”, finalizó.