La aportación más importante de Ignacio Ramírez es la democracia: Diego Valadés

En el marco del bicentenario del nacimiento de Ignacio Ramírez, una figura icónica y representativa del estado de Sinaloa, el jurista Diego Valadés, miembro de El Colegio de Sinaloa, y especialista en la historia constitucional de la República Mexicana, disertó la conferencia Ignacio Ramírez y el Constitucionalismo Social, destacando su vida y obra, este martes 19 de junio del presente año, en el H. Congreso del Estado de Sinaloa. Estuvieron presentes la Lic. Lydia Concepción Celaya, secretaria general de El Colegio de Sinaloa; el Dip. Víctor Godoy Angulo, presidente de la Junta de Coordinación Política; la Dip. Emma Karina Millán Bueno, vicepresidenta de la mesa Directiva del recinto legislativo; además del Mgdo. Enrique Inzunza Cazares, presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, entre otros especialistas y docentes en las materias de historia y derecho legal.

Diego Valadés destacó el importante legado que dejó Ignacio Ramírez, pues sus hazañas se mantienen vigentes, gracias a que sus conocimientos han sido utilizados por otros ilustres en la materia, ya que fue un personaje polifacético el cual escribió, habló y dominó cuestiones jurídicas y sociales, sin embargó la aplicación de estos han sido todavía un reto para México. “Este reconocimiento que los sinaloenses hacemos le sigue siendo regateado en una buena parte de nuestro país, donde siguen sin valorarse las aportaciones, las luchas, los compromisos que el contrajo con la sociedad y con la historia porque aún no se aplican sus aportaciones en el campo social”, precisó.

Orígenes liberales

El conferencista resaltó que Ignacio Ramírez fue hijo de una familia liberal, nacido de un padre (José Lino Ramírez) político progresista en los años treinta del siglo XIX, fue en esa época cuando el poder del Estado coadyuvaba con el clero mexicano para la gobernanza del pueblo. El jurista comentó que “esta es una lucha que se había dado desde la formación misma del Estado y en el mundo en el siglo XVI. Llega a México cuando encuentra los causes de su independencia frente a España, que seguía la estructura de Estado confesional sin haber practicado la Reforma”, explicó.

Liberal atípico

Diego Valadés anotó que este personaje ilustre se volvió atípico debido a su pensamiento contemporáneo y al atrevimiento de declararse ateo en una época en la cual se reprochaba a las personas que no poseían una inclinación religiosa. Además de no concordar con el razonamiento de Benito Juárez o con la postura de Porfirio Díaz., “Hablamos que en el siglo XIX era un hombre avanzado para su época, pues a diferencia de sus coterráneos no llevaba un cabello largo o una melena de poeta, sino que llevaba una melena recortada y que pensaba en términos científicos y filosóficos, pero también en términos poéticos y fue ese joven que estremeció a la sociedad mexicana apenas en 1836, fue entonces cuando mostró su tesis: No hay Dios, los seres humanos se sostienen por sí mismos”, subrayó.

Pensamiento social

El doctor en derecho manifestó que el Nigromante fue un luchador social incansable que, a pesar de no conocer la postura de Karl Marx y Federico Engels, Ignacio Ramírez ya tenía ideas teóricas sobre el marxismo, anotó que en su época el problema social de México es que no había condiciones adecuadas para los trabajadores, en el caso del campo existió un lazo obligatorio entre el terrateniente y el jornalero. “Esto se dio de 1857 hasta 1917, cuando se da justamente un proceso de emancipación como el que él había planteado, por eso dijo textualmente ‘en vano proclamareis la soberanía del pueblo mientras privéis a cada jornalero de todo el fruto de su trabajo’ y habló en ese congreso constituyente de que ese jornalero además de recibir un salario, tuviera una participación en el ingreso a favor generado por el empresario; se habló del reparto de utilidades mucho antes de que en México se estableciera ese principio en la Constitución”, afirmó Valadés.

Aportaciones a la democracia

El especialista en la historia constitucional señaló que para Ignacio Ramírez los sacerdotes representaban una forma de dominación y pensaba que en México independiente no existía problema de credo, sino que existía un problema en la práctica del poder, con este discurso “El nigromante se opone al pensamiento de la metafísica y aseguraba que se habría de separar los órdenes éticos y jurídicos para dejar que cada quien, y cada espacio se pudiera desarrollar con libertad”.

Legado vigente

Para finalizar, el miembro de El Colegio de Sinaloa destacó que el legado que ha perdurado hasta la fecha es el voto democrático. El jurista aseguró que fue una de las aportaciones más sobresalientes de Ignacio Ramírez. “Se inclinó claramente por el sufragio universal directo y libre, porque en aquel entonces el sufragio no existía como tal, porque las elecciones se llevan de manera indirecta lo que oprimía la libertad de pensamiento y la libertad de expresión”, concluyó Diego Valadés.