María Aurora Armienta advierte sobre la contaminación del maíz por metales pesados

Para crear conciencia sobre los contaminantes que pueden afectar a los cultivos de maíz, El Colegio de Sinaloa y la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) coordinaron la conferencia Problemática del cultivo de maíz en zonas contaminadas por metales pesados”, disertada por la Dra. María Aurora Armienta, especialista en geoquímica y presidenta de este organismo, el viernes 1 de junio de 2018, en la Facultad de Agricultura del Valle del Fuerte de la UAS, en Juan José Ríos, Guasave.

La doctora Armienta mencionó que las mineras han estado en explotación por cientos de años, han dado origen a mucha riqueza y ha sido fuente de empleos, “todavía somos un país importante en la minería, seguimos siendo el primer productor de plata, también tenemos un lugar importante en oro, cadmio, cobre; pero este desarrollo en la minería también trae problemas en el ambiente, trae muchos residuos, millones de toneladas en muchas partes del país. El proceso es: la extracción del mineral, se procesa y el concentrado va a otras fábricas donde ya se extrae el metal, y los residuos generalmente se quedan cerca del lugar donde están las minas. Entonces, tenemos acumulaciones de estos residuos, luego cuando se infiltra el agua se producen soluciones que son sumamente ácidas”.

La científica cuestionó qué tanto absorben las plantas el metal del suelo,y explicó que “hay un factor que se llama de bioconcentración que es lo que está en la raíz respecto a lo que está en el suelo, translocación en la parte aérea respecto a la raíz, es decir, qué tanto lo absorbe la planta y lo lleva a las partes superiores. Coeficiente de transferencia: toda la planta contra los metales en el suelo; y el índice de fitodisponibilidad, que es toda la planta, incluyendo a la raíz, contra los metales en el suelo”.

En cuanto a los granos, precisó que la NOM-247 establece para el maíz concentraciones máximas de .1 mg por kg de cadmio y .5 de plomo; la harina de maíz .3 de arsénico; y el codex alimentario, que ya es internacional, nos da para cadmio y para plomo.

Al analizar las muestras hechas de varios cultivos cercanos a zonas mineras, María Aurora Armienta comprobó que la contaminación por metales pesados sí afecta el desarrollo del maíz, “hay daños visibles, las concentraciones van de la raíz, luego a partes aéreas, luego a grano. El mayor riesgo lo tenemos en el cadmio, arsénico y plomo, por su toxicidad y porque trastoca, es decir, pasan a las hojas, pasan al tallo, pasan al grano”.

Por otro lado, la especialista advirtió que el problema en el maíz no es sólo en nuestro consumo directo, sino también para alimentar a los animales en estas zonas, “es un peligro, porque se puede afectar a la cadena alimenticia, pues los animales también se pueden comer las hojas y los tallos, donde hay más de estos metales. Esta es una problemática de salud, económica y social, porque hay menor crecimiento y también menor productividad en esa zona, pues las espigas y las mazorcas son más pequeñas”.

Como recomendación, Aurora Armienta mencionó que en sitios agrícolas con niveles altos de metales pesados “es necesario restringir el uso de predios para este tipo de cultivos comestibles y desarrollar acciones de remediación, las cuales pueden ser muy diversas, desde fitoremediación, tratamiento con soluciones, agregar algunos reactivos; pero lo más fácil es que se cultive otro tipo de vegetales o que se utilicen las tierras para otra cosa”.