Jaime Labastida y Élmer Mendoza realizan conversatorio sobre poesía

Para realizar un intercambio de ideas sobre temas literarios, el poeta Jaime Labastida y el escritor Élmer Mendoza realizaron el conversatorio “Las musas de Jaime Labastida o cómo convertirse en poeta”, el viernes 1 de junio, en el Aula de la Biblioteca Pública Municipal “José María Morelos”, en la ciudad de Los Mochis.

Jaime Labastida rememoró que su primer acercamiento a la literatura fue a través de la voz de su madre, “seguramente ella me formó, pero tengo recuerdos de mis conversaciones con mi padre, que eran de otra naturaleza. Y ya un poco más adelante, a los 13 o 14 años, empecé a escribir tonterías, pero lo que recuerdo con muchísimo agrado es que estando mi padre atendiendo a algún paciente, seguramente no grabé, le tocaba la puerta trasera del consultorio y entreabría la puerta y le leía la tontería que había escrito, y en vez de decirme ‘no me hagas perder el tiempo o ¡qué estás haciendo aquí!’, él me escuchaba con atención, y yo creo que eso propició en mí la posibilidad de escribir”.

Por su parte, Élmer Mendoza interrogó a Labastida sobre en qué momento de su vida tomó conciencia sobre qué se tiene que hacer con el lenguaje para escribir poemas, a lo que contestó: “Yo no lo sé, de cierto, lo supongo, una palabra te lleva a otra palabra, en un acto público alguien empieza a decir algo y no sabes cómo continuar, y peor, no sabe cómo terminar… y continúa hablando… Eso pasa en muchas ocasiones con la escritura, digo que es una reflexión porque después de escrito, uno piensa, qué fue lo que sucedió en el acto de la escritura”.

El filósofo comentó que uno de los más grandes psicoanalistas del siglo XX, Jacques Lacan, dice que el lenguaje nos habla, porque muchas ocasiones no sabemos qué es lo que vamos a decir. Cuestionó al público sobre qué es lo que suponían algunos grandes poetas, por lo que recordó el inicio de la Ilíada: “la diosa habla a través de él para calmar la cólera de Aquiles, a través de él, la musa se va a expresar… y yo respondo: La musa verdadera es el lenguaje, la materia intangible de la que estamos hechos, que es la palabra, la lengua, somos animales simbólicos, estamos hechos de palabras, además de la estructura material que nos caracteriza, pero lo fundamental es la palabra”.

Por eso se recomienda no dominarla, pero sí tratar de entenderla y manejarla, comentó luego de reconocer “no sabemos de dónde vienen las palabras, lo cierto es que todo estado de lenguaje es una herencia de miles de años atrás”, respondió el poeta a pregunta expresa por el escritor Élmer Mendoza.

Jaime Labastida compartió con el público que en la casa de sus padres había una pequeña biblioteca, con la primera edición del libro Lascas, de Salvador Díaz Mirón, de 1901; también una pequeña antología de Manuel Acuña, y la obra completa de Federico García Lorca; esos fueron los primeros poemas que él leía. Sus padres también adquirieron El libro de oro de los niños y El tesoro de la juventud: “Ahí leí por primera vez a Manuel Machado, el gran poeta, y un poema sobre el Cid del Tesoro de la juventud”.

*Con información de El Debate/Mirella López