En la Cruzada por la Lectura queremos que los niños consigan amar lo que leen: Élmer Mendoza

Durante la rueda de prensa, celebrada este 9 de febrero de 2018 por la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) y El Colegio de Sinaloa, se dieron a conocer los avances del programa Cruzada por la Lectura en Sinaloa, el maestro Élmer Mendoza, miembro de este organismo y coordinador de este proyecto, explicó varios puntos importantes para comprender esta Cruzada:

“La línea principal del trabajo de la Cruzada por la lectura en Sinaloa es muy sencilla: formar promotores de lectura ¿Cómo lo haremos? Pues vamos a compartir los conocimientos sobre estrategias de lecturas, sobre el universo infantil y juvenil, sobre la literatura infantil y juvenil, y sobre nuestro estado. Nosotros no queremos que nadie pierda de vista el perfil del estado en que vivimos, no es igual promover la lectura en Sinaloa que promoverla en Burdeos, Francia, nada que ver. Nosotros tenemos un perfil muy particular y queremos que nadie olvide eso, para que nos facilite el trabajo. Nosotros somos un estado que se está acostumbrando a un presente negro y escalofriante, entonces tenemos que estar ahí

No hemos partido del déficit de lectura, de los profesores, de los alumnos o de los padres de familia, eso es un lugar común. Nosotros hemos partido de que tenemos ideas para invitar a los profesores para ser creativos, eso es lo que estamos buscando, enseñarles algunos instrumentos para que ellos sean creativos; y también a fortalecer el deseo de compartir la magia de las historias que nos cuentan los libros, a desear que los niños también practiquen formas de lectura que los lleven a comprender; es decir, intentamos que uno de los objetivos finales de la Cruzada sea que los niños fortalezcan su entendimiento en la lectura de comprensión, pero sobre todo que consigan amar lo que leen, amar la lectura, amar los libros; eso significa que pueden amar aprender: o sea, esa fascinación, ese momento increíble cuando uno aprende algo que no sabía y que no sabía que existía siquiera; para mí siempre fueron los momentos más brillantes de toda mi historia como estudiante y después como no estudiante.

Pero también creo que ahora los que estamos rebasando alguna edad —eso es lo que nos mantiene jóvenes, la capacidad de aprender— y nosotros queremos enseñar a nuestros niños a que desde ahora lo practiquen ese placer por aprender; y que vivan de esas experiencias increíbles, y tener esa revelación, esa fascinación cuando entiendan matemáticas, cuando les explique en teorema de Pitágoras, por ejemplo, y que ellos digan «wow, qué fácil, estaba aterrado», por toda la fama que tiene Pitágoras. Que entiendan también español, ¡es nuestra lengua! A veces no es posible que no tengamos dominio sobre cosas mínimas. La Real Academia ha tenido que ceder en cosas mínimas, que tienen que ver con las tildes, que es muy complejo; algunos adverbios también, pero la verdad es que tardan muchísimo en aprender, pero eso se debe a que, en el congreso de academias en español, en Zacatecas, García Márquez dijo que había que acabar con la ortografía; después dijo que él realmente no había querido decir eso; imagínense la conmoción en el mundo de habla hispana, ya andamos por los 500 millones de hablantes.

Queremos que los niños pierdan ese miedo a vivir demasiado los déficits de aprendizaje que pudieran tener, queremos que apuesten a todo lo bueno que tienen, a lo que saben, a su inteligencia en desarrollo, que eso es extraordinario. Queremos abatir el porcentaje de analfabetas funcionales: estamos llenos de gente que fue a la escuela y se ha graduado, pero que aún no entiende cuando lee un párrafo, y eso es gravísimo. No podemos hacer un país simplemente con aspiraciones culturales, es decir, apreciar lo que nos rodea, apreciar e interpretar el mundo, si no es capaz de superar este estado de indefensión.

Nosotros, los promotores de lectura, consideramos que es un problema más grave que los analfabetos que desconocen las letras. Si nosotros conseguimos entrenar a nuestros niños desde que van a preescolar, tengan seguridad que se verán generaciones más brillantes. Esperamos contar con conferencias, sobre todo que tengan que ver con el área de la ciencia, pues los niños también tienen que tener una idea de qué es la ciencia, y que no deben vivir aterrorizados por ella, entonces los colegiados nos ayudarán.

Este es un proyecto serio, lleno de humanismo, que va a conseguir que los sinaloenses piensen en muchas cosas antes de pensar en las opciones negativas que caracterizan a muchos de nuestros jóvenes en estos tiempos”.