María Aurora Armienta propone alternativas para la contaminación por arsénico

Sustentándose en estudios realizados en diversas regiones de México, como el caso de Zimapán, Hidalgo, la doctora María Aurora Armienta Hernández, presidenta de El Colegio de Sinaloa, ofreció la conferencia Problemática en México y alternativas para la eliminación de arsénico en aguas contaminadas, ante estudiantes y docentes del Instituto Tecnológico de Culiacán, el viernes 24 de noviembre del presente año.

Al explicar que la exposición a largo plazo del arsénico a través de alimentos contaminados y del agua potable puede tener un grave impacto en la salud humana, la investigadora señaló que la contaminación por arsénico en las aguas subterráneas del poblado en referencia proviene de fuentes diferentes. En principio y por ser una zona minera, en las fuentes de aguas subterráneas se cuenta con abundancia de minerales de arsénico y estos —por las condiciones de algunos de los pozos— se disuelven y liberan el arsénico. Los minerales se encuentran localizados de manera natural aún sin que haya minas en el área estudiada. También reconoce que minerales de plata, plomo y zinc incluyen el arsénico.

En su exposición señaló que hay lugares de México donde la obtención del agua se da sólo en aguas subterráneas por la carencia de cuerpos de agua superficiales, por lo que los habitantes de esos poblados obtienen su agua potable de acuíferos subterráneos.

Esto representa un problema de salud pública pues se estima que a nivel mundial más de 100 millones de personas estarían en riesgo. “Algunos de los factores que representan un peligro potencial para la salud humana son elementos como el arsénico, cadmio (Cd), cromo (Cr) y plomo (Pb) que se concentran en zonas mineralizadas”, señaló la especialista y agregó que ha sido uno de los problemas más extendidos en diversas regiones del mundo, pues muchas presentan niveles importantes de consumo de agua contaminada.

La Dra. Armienta explicó a los estudiantes que agregar cloro al agua o hervirla no elimina el arsénico y, a manera de conclusión, comentó que para mitigar este problema ideó un procedimiento que ha sido estudiado —solo a nivel laboratorio— mismo que consiste en utilizar piedras calizas que abundan en la región de Zimapán para descontaminar de arsénico el agua. Señala que este método es barato, pues se toman rocas de Zimapán, se muelen y se ponen en contacto con el agua; durante el proceso hay que estarlas agitando cada determinado tiempo, posteriormente se filtra con una tela. Después el agua resulta con muy bajos niveles de arsénico.