Élmer Mendoza recibe el Premio Sinaloa de las Artes 2017

El escritor sinaloense Élmer Mendoza —miembro de El Colegio de Sinaloa— recibió el Premio Sinaloa de las Artes 2017, en ceremonia realizada el viernes 24 de noviembre, en el Museo de Arte de Sinaloa. Entregó el galardón el Dr. José Enrique Villa Rivera, Secretario de Educación Pública y Cultura y miembro colegiado de este organismo, en representación del Lic. Quirino Ordaz Coppel, Gobernador Constitucional del Estado.

Presidieron este acto Papik Ramírez Bernal, titular del Instituto Sinaloense de Cultura y secretario del jurado calificador de este Premio; Juan Eulogio Guerra Liera, rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa; Jesús Antonio Valdés Palazuelos, Presidente Municipal de Culiacán; la Dra. Sylvia Paz Díaz Camacho, rectora de la Universidad de Occidente; el Dip. Víctor Antonio Corrales Burgueño, representante del Congreso del Estado, y el Lic. Enrique Inzunza Cázarez, presidente del Supremo Tribunal de Justicia. De la misma forma, estuvieron presentes miembros de El Colegio de Sinaloa, su presidenta, María Aurora Armienta Hernández, Roberto Blancarte Pimentel, Jaime Labastida y Octavio Paredes López.

En su discurso de agradecimiento, Élmer Mendoza mencionó que desde Un asesino solitario supo que algo estaba haciendo distinto: “hacer algo diferente era uno de mis sueños y creo que me llevó veintidós años conseguirlo, con novelas tiradas e infinidad de material echado a perder. Ser un escritor diferente y ser un escritor muy bueno era lo que yo quería. Y durante esos 22 años me puse a escribir con ese pensamiento y no resultó tan fácil”.

Recordó que cuando lo comentó con Fernando del Paso le dijo que ese era el camino, “que eso solo lo podía conseguir trabajando, escribiendo, sin que nada me doblegara y me dijo que tomara al toro por los cuernos. En el toreo, para tomar al toro por los cuernos, se requiere de mucho valor, poco temor y mucho arrojo, y un autor tiene que ser así, tiene que tener el valor de contar sus historias y correr los riesgos, porque en la literatura no se dan milagros, y si la pretensión es lograr algo hay que trabajar y escribir todos los días y todas las horas que se pueda”.

Escribir narrativa es más fuerte todavía, aseguró el galardonado, “una novela lleva mucho tiempo, muchos meses, años y mucho trabajo de escritura. Durante el proceso de escritura siempre hay una mezcla de momentos de gran angustia, de que las cosas no resultan, pero también hay momentos de gran placer, pero al final siempre está la incertidumbre, sobre todo cuando uno está intentando escribir distinto”.

Agregó que pare él la clave es jugar este juego “y hay que dominarlo, porque este juego tiene la particularidad de que las reglas cambian, y de que uno también puede cambiar las reglas de la escritura, y esos son los riesgos”.

En torno al proceso creativo, Élmer Mendoza descubrió que la mejor manera y la estrategia más sutil era trabajar cada novela como si fuera la primera, “entonces así no tienes el compromiso de las cinco o seis o las anteriores que has tenido, y que le pueden afectar a la hora de escribir, desde luego que va la experiencia en el manejo del lenguaje, pero siempre está ese sentimiento que te da derecho a sentir la primera fascinación cuando uno consigue poner el punto final de su primera novela”.

Mencionó también el proyecto Cruzadas de lectura en Sinaloa en el que colabora en conjunto con la Secretaría de Educación Pública y Cultura —como miembro de El Colegio de Sinaloa— del cual señaló que es una oportunidad de poder hacer algo, “no podemos seguir con la idea de que Sinaloa es un estado de reprobados, tenemos que hacer algo, y esta es una estrategia muy importante”.

Por su parte, José Enrique Villa Rivera mencionó que Élmer Mendoza es un hombre que se ha forjado el mismo a lo largo de su vida, “nada le ha sido regalado, es el mejor exponente de la cultura del esfuerzo. Es un hombre apasionado, oírlo significa aprender de él y estar con él en las mejores justas”.

Agregó que a Élmer Mendoza hay que conocerlo por su escritura “hay que entender el personaje que él creó, el hilo conductor, el Zurdo Mendieta, que puede ser cualquiera de los que andan en cualquier rincón del estado, que representan justamente lo cotidiano. Élmer Mendoza se ha ganado un lugar reconocido ahora como hombre universal, porque lo está leyendo mucha gente. No hay nada tan importante para un escritor como escribir y que lo lean”.



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