Elsa Noreña Barroso ofrece conferencia sobre contaminación en las costas

Como parte del programa académico Con C de Ciencia, El Colegio de Sinaloa, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública y Cultura organizó este viernes 10 de noviembre, la conferencia de la Dra. Elsa Noreña Barroso, académica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien impartió la conferencia ¿Te has preguntado cómo contribuyes a la contaminación de las costas?

En este acto se contó con la presencia de Edgardo Geraldo Domínguez Espinoza, enlace de la representación de la Subsecretaría de la Educación Media Superior de la SEP en Sinaloa; Mario Ibarra Cebreros, auxiliar académico de la DGETI Sinaloa; Jorge Alberto Crespo Choza, director del CBTIS 224; así como Lydia Concepción Celaya Valenzuela, secretaria general de El Colegio de Sinaloa.

En el marco de esta conferencia, la Dra. Elsa Noreña Barroso tuvo oportunidad de abordar que desde que ella estaba en cuarto de primaria decidió que quería estudiar Biología Marina, “en mi escuela vi un documental que pusieron sobre los tiburones blancos y desde ese momento tome la decisión y logré realizarlo, pude estudiar Biología, después hice la maestría en Biología Marina. No trabajo con tiburones y ni organismos en su ambiente natural, pero estudió contaminantes que finalmente afectan a todos los seres vivos, incluidos nosotros”

La doctora agregó que para ella su labor es muy satisfactoria, “en mi trabajo puedo combinar ir a campo a conocer lugares muy bonitos, hacer trabajo de laboratorio y también tengo que hacer trabajo de escritorio, leer artículos, buscar otras informaciones que han publicado otros investigadores para tratar de darle sentido a los resultados, es un trabajo muy completo y muy interesante. Mucha gente dice que no puedes encontrar trabajo o que te pagan mal, pero encontrar trabajo en cualquier ámbito es difícil en esta época, por eso lo mejor es hacer lo que te gusta porque cuando llegas a trabajar se te va el tiempo muy rápido porque estás haciendo algo que realmente te apasiona”.

Al exponer sobre el tema de los contaminantes cuestionó ¿qué hemos hecho en Yucatán? “Lo que hicimos fue medir varios de estos contaminantes en los pozos que tiene la Junta de Agua Potable de Yucatán para llenar de agua a cada casa. Medimos BTEX, clorometanos y también plaguicidas. A grandes rasgos, lo que encontramos es cloroformo, clorpirifos, que es un plaguicida organofosforado, y estos compuestos que están asociados con combustible: tolueno y etileno, en más de 90% de los pozos estudiados, en promedio de 30 metros, en concentraciones bajas, eso sí”.

Al continuar con su exposición, mencionó que contaminantes como el cloroformo y los asociados a los combustibles están regulados por una norma que pone niveles máximos, y la concentración está por debajo de esos niveles: “Entonces sí encontramos los compuestos, pero aún no son concentraciones que sean preocupantes. El caso de los clorpirifos, ese sí no sabemos porque no está regulado, no se considera en ninguna norma. Éste, en particular no es muy persistente, entonces encontrarlo en los pozos —en tal cantidad de pozos— implica que siempre hay un aporte continuo de esos compuestos al ambiente. Es fácil comprarlo, y no estamos hablando de grandes extensiones de agricultura, sino para usarlo en nuestras casas, en nuestro jardín, por eso no es de sorprenderse de encontrar esa cantidad de pozos. El DDT, un insecticida que está prohibido desde hace muchos años, pero aún lo detectamos en las muestras de agua de los cenotes al estudiarlos. El clorpirifo en los cenotes la concentración es muy baja, no sabemos por qué, es algo que tenemos que planear con otros estudios y otros experimentos. Encontramos estos compuestos en al menos 6 de los 7 cenotes estudiados, lo cual es para llamar la atención”.

Para medir los contaminantes que existen en la costa, mencionó que otro estudio que hicieron fue medir contaminantes en la sangre de las aves “también buscamos si había contaminantes en lo que esas aves comen, pensando si los peces que comen las aves están contaminados pues pueden llegar a ellas, pero ¿cómo hacerlo? Los investigadores se dieron cuenta que si estresas las aves, acercándose, vomitan lo que acaban de comer, esa es una buena forma de ver lo que comían sin dañarlas ¿Qué encontramos en las aves? 100% de las aves tenían plaguicidas organoclorados en la sangre, especialmente en los compuestos lindano, endosulfán y metoxicloro, y 97% tenían plaguicidas organofosforados como clorpirifos, metil paratión y malatión. En los peces que vomitaron las aves, 100% tenían organoclorados, especialmente lindano, endosulfan; también 100% tenían fosforados. Sí se ve que hay una relación, los peces tienen contaminantes y las aves lo están incorporando a su organismo. Muchos de estos compuestos se almacenan en los tejidos grasos de los organismos en general”.

Finalmente, para hacer reflexionar a los jóvenes cuestionó ¿qué podemos hacer nosotros? Y agregó que hay algunas cosas que podríamos cambiar sin que nos causara mucho problema, por ejemplo, “a lo mejor no tendríamos que usar tanto cloro como el que usamos, en vez de eso podríamos usar vinagre en algunas cosas, es buen sustituto y no aportaríamos tanto a la contaminación; lo mismo con el repelente, por la citronela que es natural. Los medicamentos, no les puedo decir que no tomen medicamentos porque una parte la van a desechar a través de la orina, pero a lo mejor sí checar que nuestra casa tenga una buena fosa séptica o que el gobierno instale un buen sistema de drenaje, y no tirar los medicamentos a la basura, mucho menos al lavabo, porque van directo al agua; evitar dejar metales a la intemperie para que no se oxiden; y pues obviamente lo de los vehículos sigue siendo un tema, no podemos dejar de usarlos, pero si podemos caminar en algún punto mejor caminamos o tenerlos en buen estado”.

Noreña Barroso agregó que su consejo es que a todos los que les guste la ciencia que sigan su camino y seguramente van a encontrar un lugar y van a tener muchas satisfacciones.



Mapa de Sitio