Gloria Vilaclara expone sobre los retos y oportunidades del agua en México

Para que los estudiantes de bachillerato reflexionen sobre la situación del agua en México, El Colegio de Sinaloa invitó a la doctora Gloria Vilaclara Fatjó —investigadora de la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán de la UNAM)— a disertar la conferencia Retos y oportunidades del recurso natural agua en México, como parte del programa Con C de Ciencia, que es apoyado por CONACyT, el viernes 27 de octubre, en la cancha deportiva del CETIS 107, en la ciudad de Culiacán.

Previo al tema principal, la Dra. Gloria Vilaclara invitó a los asistentes para qué descubran cuál es su vocación, e inició con una pregunta: ¿qué es el éxito? “Es hacer aquello que venga de la mente y les llena el corazón; el problema es descubrir qué es lo que les llena el corazón. Bueno, yo les puedo decir que la ciencia, cuando les gusta la temática que están haciendo, les llena el corazón; y no hay vida mejor aprovechada que la vida que termina lejos de donde están ustedes, en el tiempo, con un corazón lleno. Entonces una vida de éxito es aquella vida que se ayuda a sí mismo, que se disfruta, y que, además, en este disfrute, logramos también ayudar a las personas que nos rodean”.

Para contextualizar el tema del agua en México, la doctora Vilaclara explicó que casi tres cuartas partes del planeta están cubiertas por agua, “en volumen tenemos casi 1,400 millones de km3 de agua en todo el planeta, pero resulta que la gran mayoría está en los océanos y es agua salada, y nosotros como sociedades necesitamos para nuestro desarrollo agua que sea dulce, que está en los continentes. Pero resulta que, si vemos en comparación volumétrica, el porcentaje de cuánto es esta agua dulce, es una cantidad mínima”. Agregó que ese pequeño volumen comparativo del agua que necesitamos para podernos desarrollar hace que dependa de tres aspectos: “el clima local dominante, que se encuentra en la cuenca hidrográfica; la afluencia antropogénica, la generada por antropos, o sea el hombre, y cada vez es más extendida y afecta a nuestros recursos; y la naturaleza geológica de la cuenca”.

Sobre la situación mundial del agua, mencionó que la mayor parte del agua dulce en el planeta está en forma de hielo, y la otra está metida en el subsuelo, por lo que nos queda una cantidad diminuta del agua dulce, que es la que podemos usar. “Esta cantidad está en los lagos, en la humedad del suelo, en la biota, en los ríos, humedales y la atmósfera. Esa mínima cantidad de agua es la que nos tiene que servir para poder desarrollarnos. A nivel planetario, el que nos interesa es el menos abundante, y usamos casi el 70% en actividades agrícolas y agropecuarias, aproximadamente un 20% es industrial y lo que queda es de uso doméstico”.

Mencionó que es brutal cómo aumentamos la densidad de población, y cómo es necesario darle servicio y recursos a esa creciente masa humana, lo cual es gravísimo para todos los recursos de la Tierra, especialmente el agua. “Afecta gravísimamente porque se junta un recurso que es renovable, pero es escaso. Tenemos un recurso que no aumenta, pequeño, planetariamente hablando, con una masa de personas creciente y que cada vez exige una mayor cantidad de servicio. ¿Cuál es el resultado de esta terrible combinación? Se afecta cada vez más el recurso, lo que nosotros queremos es agua limpia, pero lo que causamos en enormes cantidades es agua sucia”.

Apoyándose de diapositivas, la doctora explicó que existen desiertos donde no hay déficit de agua, aunque no haya agua, porque no hay demanda “Lo importante es ver cuánta agua hay y cuál es la demanda para esta agua. Ahí es donde se generan los problemas. ¿Cuándo empezamos a tener problemas? Cuando cada persona de una región solamente tiene 1,700 m3, o menos m3 (cúbico) de agua, un m3 de agua tiene mil litros, al año. ¿Qué tipo de agua? ¿Agua potable? No, sino agua en la región, que es la que corre en ríos, que está en lagos, que es fácilmente extraíble del subsuelo, la que cae como lluvia. Ese tipo de agua es el que tenemos que tener por cada persona que vive en una región. ¿Pero qué pasa con las personas que viven en una región? Siguen aumentando. Ya que la situación se pone gravísima, por debajo de 1700 es escases, y a partir de mil m3 de esta agua renovable, entonces tenemos escases de agua.

Con respecto a la situación del agua en México, cuestionó si existían problemas de agua en el país, a lo que mencionó que tenemos 119.9 millones de habitantes, y que en “2015 fueron 447 km3 de agua al año para todo México, por lo tanto, lo que tenemos que hacer es una división; para 2015 resulta que tenemos muy por arriba de 1700. En el 2000 cada mexicano, en promedio, tenía casi 5 mil m3; en 2015 hemos bajado a 3700; y va a bajar más porque seremos más habitantes; se calcula que para 2030 todavía estaremos por arriba de 3 mil. Pero ¿se confirma que no tenemos problemas con el agua en México? Se corrobora, a nivel internacional, que México tiene suficiente agua para cada uno de nuestros habitantes… pero cuando vemos la realidad de México, la zona norte con los desiertos tiene déficit de agua ¿qué quiere decir? La relación con lo que cae de precipitación con lo que se evapora. Si lo que se evapora es mayor que lo que cae como lluvia, la región tiene déficit. Tal vez por lo que les está llegando por los ríos no tiene todavía problemas, pero como región llueve menos de lo que se evapora. En promedio, lo que es el centro y norte del país, ya nos bajamos de los 1700. ¿Qué pasa en el sureste? Es donde tenemos la mayor cantidad de agua en exceso, y pues por eso tenemos problemas en Tabasco, que se inunda con facilidad. Cada habitante tiene 10 mil m3 de agua, y aquí menos de 1700. Claro, cuando hacemos el promedio de todo el país pues pareciera que no tenemos problemas, porque tenemos un país heterogéneo”.



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