María de Nuria Segovia Aguilar disertó sobre la radiactividad y sus diversas aplicaciones

Como parte de la agenda de actividades del programa académico Con C de Ciencia, El Colegio de Sinaloa invitó a la científica Dra. María de Nuria Segovia Aguilar, investigadora del Instituto de Geofísica de la UNAM, para disertar la conferencia: “¿Hay alguien radioactivo en este auditorio?”, en la cual estuvo presente el Pbro. Juan de Dios Robles Blanco, rector de la Universidad Católica de Culiacán; la Mtra. Luz Virginia Beltrán Barrón, sub-directora de nivel bachillerato; Mtra. Ma. Del Carmen Sánchez Reveles, sub-directora del nivel secundaria; Mtra. Ma. Trinidad Guerrero Peñuelas, directora editorial y de comunicación de El Colegio de Sinaloa, en representación de la presidenta María Aurora Amienta Hernández; así como un gran número de alumnos de secundaria y bachillerato de la Universidad Católica de Culiacán. Dicha actividad tuvo lugar el viernes 13 de octubre, en la cancha deportiva de la institución antes mencionada.

La doctora Segovia Aguilar comenzó su conferencia explicando que existe la hipótesis de que el universo se originó por el Big Bang, luego aparecen las partículas, mucho después aparecen las galaxias, “después de muchos millones de años se forma el Sistema Solar, que es jovencito comparado con el Universo, que sólo tiene 4,500 millones de años. Esto hace que vaya apareciendo materia en las diferentes etapas. Los elementos que forman todas las partes de la Tierra, incluido nosotros y todas las especies que la pueblan, son los mismos que existen en el Universo actual; estamos formado de lo mismo, de los mismo que la Tierra, que las galaxias, todos tenemos lo mismo”.

Al continuar con su exposición, la investigadora mencionó que el Universo emite radiación y tiene materia, “la radiación tiene un gran espectro, desde la gama, ultravioleta, luz visible. La materia son partículas, electrones, protones y muchos átomos unidos que forman moléculas, que pueden ser tan grandes y tan complejas como sea posible para formar gente tan complicada como nosotros. Hay también materia oscura, que son los hoyos negros que se encuentran en el centro de las galaxias”.

Para entrar en materia de la radiación, la científica reflexionó que “en todo este universo, que ha durado miles de millones de años, resulta que sólo hay 92 elementos ¿por qué hay tan poquitos en un universo tan grande? Pues hay tan poquitos por la radioactividad, porque cuando llegamos al último elemento, que es el uranio, tiene tanta masa en el núcleo, tiene muchos neutrones, tiene 92 protones porque no puede tener más, pero tiene muchos neutrones, porque su masa atómica son 238, entonces cualquier fluctuación se desintegra, porque no puede mantener las fuerzas nucleares tal cantidad de neutrones y protones juntos. Se desintegra emitiendo partículas alfa, emitiendo partículas beta y gama, eso es la radioactividad”.

En cuanto a la radiación natural, explicó que “En nuestra Tierra, en nuestro Universo, todavía hay series radioactivas naturales, desde que se creó el sistema Solar, está la serie del uranio 238 y del uranio 235, que se van desintegrando, van tirando alfas, betas, gamas, y llegan a un elemento estable, que es el plomo. Las tres series radioactivas naturales están en nuestra tierra, en las rocas, en los materiales de construcciones, están en todo lo que es natural”.

Al revisar las series en la tabla periódica, Segovia Aguilar explicó que todos los elementos de la última serie son sólidos, excepto el radón, que es un gas, “entonces si hay uranio en la tierra, en el momento que se desintegra y llega al radón, este se va al aire o se va con los fluidos, y llega la corteza terrestre, llega a la atmósfera, el radón emite alfas, las alfas son núcleos de helio, también se emiten betas, gamas y neutrones, y todo eso para pararlos se necesita mucho, porque tienen mucha energía”.

Al hablar de las aplicaciones de la radiación, la doctora Segovia explicó que en pequeñas dosis no existe peligro, incluso puede ser útil “recibir radiación sobre un tumor controlando, que sólo las células cancerosas se irradien, es una ayuda contra el cáncer, pero si nos irradiamos sin responsabilidad, nos mata la radiación, porque la radiación mata células, tenemos que tener cierta dosis, la natural, que es con la que podemos vivir”.

Asimismo, señaló que gracias a la radiación se puede generar energía nuclear, por lo que la doctora reflexionó el ¿por qué se genera la energía nuclear? “Como ejemplo, la energía liberada en el rompimiento de un núcleo de uranio es dos millones más grande que la energía que se obtiene por combustión de un gramo de petróleo. Todos usamos petróleo en los coches, pero algún día vamos a usar una cápsula de energía nuclear y eso les va a servir para diez años. Lo que hacen los reactores nucleares es utilizar la fricción del uranio 235, de eso produce una gran cantidad de calor, el calor produce agua caliente, mueve turbinas y produce electricidad, es decir, el rompimiento de los núcleos produce la electricidad que vamos a usar en nuestra casa para enchufar los electrodomésticos”.

Además de la generación de energía, la doctora explicó que existen muchos usos para la radioactividad: “en Biología también se utiliza la radioactividad para destruir células, y se ha aplicado material radioactivo de muchas maneras en medicina, como poniendo agujas radioactivas en un tumor o haciéndole beber al paciente alguna mezcla que va a algún órgano en específico, o bien, irradiando desde afuera. Como la radiación mata células, con ella también se puede proteger obras de arte; las pinturas, después de 500 años, suelen llenarse de hongos, para eso las irradian, les echan rayos gamma y se mueren los hongos, pero no se muere la pintura. Otro uso que se le da es para el material de medicina, para el material que se vende esterilizado, todo es pasado por un irradiador gamma y salen perfectamente estériles. También se utiliza para esterilizar machos de moscas para que no se coman la fruta, esto para cuando copulen con las hembras no salgan nuevas moscas”.



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